Sebastián Montero huyó a Inglaterra durante 16 años con la intención de jugar al fútbol profesional en Europa. No lo consiguió, pero se encontró cons tres factores para construir su futuro: su fe, sus ganas de estudiar y gente que lo guió para formarse como entrenador.

Montero, nacido en Bogotá, se trasnochó estudiando, hizo largos viajes en carro y en tren para ser voluntario en el Palacio de Cristal y ahora, desde hace un par de meses, hace parte del cuerpo de entrenadores de las divisiones menores del chelsea, uno de los grandes de la Premier League y campeón de Europa en 2021.

“Estoy en una posición en la que nunca me imagine estar. Ya en Crystal Palace estaba viviendo un sueño, pero cuando se me da la oportunidad de Chelsea, es un privilegio y un honor”, ​​aseguró Montero, quien, a los 28 años, además de tener ya licencia B para dirigir, incluso, fútbol profesional, ya tiene una maestría y terminó un doctorado, todo relacionado con el deporte.

El fútbol fue un anhelo de infancia, pero al que llegó a través de la fe en Dios. “Me especificó Juego limpio (el mismo club donde comenzó Radamel Falcao García). Mi padre es católico, mi madre se convirtió al cristianismo. De pequeño, antes de jugar al fútbol, ​​​​​​las relaciones en mi casa eran difíciles, la situación financiera era complicada. Mi mamá empezó a buscar ayuda, a orar, leer la Biblia. A los 13, 14 años, tomé una decisión individual: mi mamá me sigue llevando a esto, pongámosle cuidado. Y a través de eso llegué al fútbol”, explicó.

Curiosamente, considerando sus estudios que está en el día, Sebastián nunca fue tiene una universidad en Colombia. «Los que me enseñaron a leer ya escribir, me enseñaron geografía, matemáticas, fueron mis hermanos y mis padres. Mi papa es de La Dorada. Cumplimos 13, 14 años, cuando ya tuviéramos claro que queríamos hacer en la vida, él nos apoyaba . A esa edad flu a un instituto a validar el bachillerato, a ver en dónde me nivelaban. Presenté el examen del Icfes: nada prometedor. Y ahí empecé con el fútbol, ​​mis papás me apoyaron”, recordó.

Del Fair Play pasó a la Sub 18 de Santa Fe ya los 16 años se fue a probar a Inglaterra. “Hice algunas pruebas con el Queen’s Park Rangers, el West Ham y el Tottenham. Durante esa experiencia como jugador conocí muchas personas. La industria del fútbol aparenta ser muy grande pero en realidad, todo el mundo se conoce. Hubo algunas personas que me vincularon con algunos cursos formativos”, explicó. “Pasó año y medio y yo me di cuenta que no iba a poder lograr ser jugador profesional en Inglaterra, entonces decidí ponerles cuidado a algunos cursos que en Colombia no son tan valorados pero acá sí, enfocados en ciencias del deporte, estudios del deporte en gerencia, en entrenamiento”, agregó.

Mientras comenzaba a estudiar, Montero comenzó a ingresar con niños en la academia muy pequeñas. Y también dio cuenta de un factor que acabó abriéndole varias puertas.

«Yo no soy arquero, pero llamó la atención el entrenamiento de porters. Venetian chiquitos a entrenar y yo no sabía cómo trabajarlos. Entonces decidí tomar ese curso. Palacio de Cristal. A él le gustó mi trabajo y me invita a trabajar con ellos”, dijo Montero.

Sebastián Montero estuvo seis años en el Crystal Palace antes de ser contratado por Chelsea.

El comienzo con este club, hoy duodécimo en la tabla de la Premier League, no fue fácil para Sebastián, no porque no le brindaran oportunidades, sino porque los primeros 18 meses estuvieron como voluntarios.

“Ayudaba en los partidos, las reuniones y los entrenamientos y después de ese tiempo, me ofrecieron trabajo formalmente. Duró seis años hasta enero de este año. Fueron seis años de muchas experiencias, de aprender formación deportiva profesional acá en Inglaterra con varias edades. Yo entre a ayudar a entrenar a los arqueros, pero ellos en Crystal Palace se dieron cuenta de que mi pasión era entrenar a los chicos y me iba bien, entonces por eso me ofrecieron el trabajo”, expresó.

Los sacrificios para prepararse como entrenador

En esos primeros 18 meses tuvo que mover mucho, literalmente, para seguir estudiando y para vivir. Hacía el voluntariado y dictaba algunas clases particulares. Sus padres también le ayudaron económicamente.

«En mi pregrado, mi supervisora ​​era la directora de la academia en oxford unido, que hoy juega en la League One (tercera división). Había una vacante allí: empezó a ingresar en la Sub 12 años. Para ir a Crystal Palace me tomó hora y media hacia el sur. Y a Oxford, el viaje dura una hora y 45 minutos. Y también tenía que estudiar”, recordó. “Par fortuna, mi hermano estaba por esa época conmigo acá, así que a veces él manejaba, yo me iba en el puesto de copiloto y ahí iba escribiendo mi tesis, o leyendo. Pero también algunas veces me tocó meter conos y balones en una mochila y montarme en un tren para cumplir con los entrenamientos”, agregó.

Montero hizo su primer nivel en el Southgate College, y luego pasó a la Universidad de Hertfordshire. “El título era Estudios del Deporte y me enfoqué en entrenamiento. Hice dos tesis, una práctica y una escrita, sobre entrenamiento integral holístico. Huye una entrevista estrella a un entrenador del West Ham, Chelsea, Arsenal, Oxford, entrenadores de diferentes categorías. Los resultados de esa tesis fueron muy importantes porque los entrenadores decían que solo podían hacer hasta cierto punto, lo que creen y su metodología, pero algunas decisiones vienen de arriba”, explicó.

Ese trabajo llevó a Sebastián a someterse a otro nivel de estudios. «Me huí a hacer mi maestría en liderazgo de instituciones deportivas para escuchar cómo se estructuraban, cómo era el negocio monetario detrás de las academias, las regulaciones. Así volví a entrevistar a los mismos entrenadores para ver cómo era su relación con los gerentes de las academias. Y también entrevistó a gerentes. Compartí esos resultados con la Federación de Fútbol y les gustó. De la mano de la maestría ya estaba haciendo mi nivel 2 de entrenador. Crystal Palace me ayudó a llegar al nivel 3, que tienes la licencia B para ejecutar como empresario profesional en Inglaterra”, dijo.

A partir de 2020, Montero comenzó su doctorado, en la Universidad de Loughborough, la misma en la que hizo su maestría. «Es una investigación más específica del bienestar emocional completo de los entrenadores y de la dinámica en estas estructuras ayudan o no al desarrollo de los jóvenes en las academias. Estoy en la fase final para terminar de escribir mis capítulos de la tesis y ojalá entregue este año”, dijo Sebastián, quien, además, pasó de alumno aplicó un profesorDurante cuatro años, en los mismos módulos en los que aprendió.

El salto del Crystal Palace al Chelsea

A comienzos de este año, Montero postuló a una vacante en las categorías formativas del Chelsea. «Yo llevaba seis años en el Crystal Palace y veía que el Chelsea cuida mucho a sus entrenadores y su organización, era difícil encontrar una oportunidad allí. Hace poco salió una vacante: decidió aplicar», recordó.

Sebastián pasó por dos filtros. El primero, una entrevista, en la que le preguntaron por su filosofía de desarrollo de los jugadores de la academia. Luego, lo llevaron tiene una cancha para dirigir un entrenamiento. Hace ocho semanas apareció su vínculo con el club londinense.

Sebastián Montero, técnico del Chelsea Sub-12.

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club de fútbol chelsea

Montero hace parte ahora de una enorme estructura, que está reglamentada por la Federación inglesa. “La Premier League sacrificó en 2011 un libro con todas las regulaciones que se acumularon con las universidades. La categoría 1 es donde tienes el nivel económico, con instalaciones como el primer equipo y conexiones con la primera escuadra. Ahí está el Chelsea. Debe contar con cierto número de empleados de tiempo completo y otros de medio tiempo, deben tener psicólogos, tutores de educación, nutricionistas. El club tiene que probar comida antes o después del entrenamiento, hay que probar transportes si lo necesitan, hay que tener dos entrenadores por grupo, un supervisor por cada tres o cuatro categorías”, explicó.

Las categorías empiezan desde los sub 9 y sub 10 (que juegan 7 contra 7) y sub 11 (con equipos 9 contra 9). La sub 12, en la que está Sebastián, es la primera que juega 11 contra 11. De los 16 años en adelante, ya los jugadores firman contrato, y las categorías de formación van hasta la sub 21. Hoy,

Montero iniciará a finales de 2024 el curso para la obtención de la Licencia A, que la licencia para dirigir fútbol profesional. Pero por ahora va paso a paso.

«Mi anhelo es progresar en mi conocimiento y poder ayudar a categorías un poco más independientes, con un poquito más de responsabilidad. en unos años me vendría muy bien, por mi metología al desarrollo integral de los jugadores. juveniles y ayudar a chicos colombianos que están acá en academias”, concluyóyó.

José Orlando Ascencio
Subdirector de Deportes
@josasc

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