Toyota anticipa récord en utilidades por aranceles de EE.UU.

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Toyota Motor, el mayor fabricante de automóviles del mundo, advirtió que enfrentará un impacto sin precedentes de aproximadamente 9.500 millones de dólares en sus ganancias anuales como consecuencia directa de los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos a los vehículos y componentes automotrices importados. Esta cifra representa la estimación más alta realizada hasta la fecha por una empresa del sector y refleja la creciente presión que sufren los fabricantes globales en medio de un entorno comercial cada vez más incierto.

Disminución en las estimaciones de beneficios operativos

En su último reporte financiero, Toyota anunció una reducción del 16 % en su proyección de ganancias operativas para el año fiscal que concluye en marzo de 2026. La compañía ahora espera obtener 3,2 billones de yenes (aproximadamente 21.700 millones de dólares), frente a los 3,8 billones previamente estimados. Esta revisión se da tras un primer trimestre marcado por fuertes pérdidas operativas en su negocio de América del Norte, atribuibles en gran parte al aumento de los costos arancelarios.

Durante el primer trimestre del año, la empresa reportó una pérdida operativa de 63.600 millones de yenes en Norteamérica, en contraste con los beneficios de más de 100.000 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. El impacto arancelario para ese trimestre fue calculado en 450.000 millones de yenes, lo que evidenció la magnitud de las dificultades que enfrenta la compañía en su principal mercado de exportación.

Afectación regional y consecuencias para la cadena de suministro

Toyota posee una amplia red de fabricación en América del Norte, con actividades presentes en Estados Unidos, Canadá, México y Japón. Esta configuración la sujeta a tarifas aduaneras en varios aspectos, no solo por las ventas directas al mercado estadounidense, sino también por el movimiento de partes y automóviles entre los diferentes países de la zona.

En solo la primera mitad de 2025, la compañía automotriz fabricó cerca de 1,1 millones de vehículos de las marcas Toyota y Lexus en América del Norte. De estos, más de 700.000 fueron ensamblados en fábricas ubicadas en Estados Unidos. Esta integración regional ha sido uno de los puntos fuertes de la empresa, aunque con la imposición de nuevos aranceles, se transforma en un posible punto débil frente a políticas proteccionistas.

Además, el impacto no se limita a los vehículos terminados. La empresa señaló que parte del efecto negativo en sus resultados proviene de las consecuencias que enfrentan sus proveedores, especialmente aquellos ubicados en Estados Unidos que dependen de componentes importados desde Japón.

Comparación con otras automotrices del sector

Toyota no es la única compañía del sector que está siendo impactada por las políticas de aranceles. No obstante, su vulnerabilidad es significativamente mayor. Aunque Toyota anticipa un impacto de cerca de 10.000 millones de dólares, otros fabricantes como General Motors prevén pérdidas entre 4.000 y 5.000 millones, Ford estima un impacto de 3.000 millones, y Stellantis reporta gastos adicionales de aproximadamente 1.700 millones. Estos datos indican que el efecto de las medidas no es homogéneo, y que la estrategia comercial y la estructura de producción de cada compañía afectan considerablemente la magnitud del impacto.

Visiones frente al pacto comercial

Un reciente pacto comercial entre Japón y Estados Unidos ofrece cierto margen de alivio. El acuerdo contempla una reducción en los aranceles aplicados a las exportaciones de vehículos japoneses hacia territorio estadounidense, pasando del 27,5 % actual a un 15 %. No obstante, aún no se ha especificado cuándo entrará en vigor esta modificación, lo que mantiene la incertidumbre para las compañías afectadas.

En este contexto, Toyota se ha comprometido a continuar atendiendo la demanda del mercado estadounidense, al tiempo que evalúa nuevas estrategias para mitigar el impacto de las medidas comerciales. La firma ha reconocido que el entorno del mercado es complejo y difícil de prever, lo que obliga a adoptar una postura de cautela en sus proyecciones.

Inversiones recientes y resultados a nivel mundial

A pesar del panorama desafiante en el ámbito comercial, Toyota reportó resultados globales sólidos para el primer semestre del año, destacando una producción y ventas récord impulsadas por la fuerte demanda en mercados clave como América del Norte, Japón y China, con una notable participación de los modelos híbridos.

Siguiendo su estrategia a futuro, la empresa también dio a conocer sus planes para edificar una nueva fábrica de automóviles en Japón, la cual comenzará a operar a inicios de la siguiente década. Esta inversión se realiza en un entorno de reducción en la venta interna, provocada por el envejecimiento demográfico y la disminución en el índice de tenencia de coches, por lo que la nueva planta intentará ajustarse a un mercado en transformación.

Un contexto complicado con efectos mundiales

El caso de Toyota ejemplifica el efecto directo que las decisiones comerciales pueden tener sobre actores clave de la economía global. La combinación de aranceles elevados, tensiones diplomáticas y una red de suministro internacional compleja plantea retos sin precedentes para la industria automotriz. En este nuevo escenario, la capacidad de adaptación y la diversificación de mercados se vuelven factores esenciales para sostener la competitividad y minimizar los riesgos financieros. Mientras se esperan definiciones concretas sobre la aplicación de los acuerdos bilaterales, las empresas se enfrentan a un panorama volátil en el que la planificación estratégica será más importante que nunca.

Por Gabino Trujillo