Un nuevo paradigma financiero capaz de proteger mejor a los países del Sur contra el calentamiento global y el endeudamiento protagonizará el jueves y viernes una cumbre internacional en París, con mandatarios, directores de instituciones y expertos climáticos.
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La anfitriona Francia presentó la «Cumbre para un nuevo pacto financiero mundial» ven un laboratorio de ideas, capaz de aglutinar apoyos y dibujar una «hoja de ruta» de cara a otras citas internacionales a corto y medio plazo.
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Sober la mesa están ideas como a gravamen al commercio maritimo, ampliar la capacidad de prestamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y los bancos regionales de déarrollo, aliviar la deuda de los países más vulnerado y mobilizar mjor al sector privado.
El objeto es ambicioso: crear músculo financiero para combatir crisis muy interconectadas, como la lucha contra la pobreza, la descarbonización de la economía y la protección de la biodiversidadtal como formuló el presidente inglés, Emmanuel Macron.
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En la ciudad, precedida el miércoles por la reunión anual del Club de Paris, estarán representados más de 80 países –Rusia no figura entre ellos porque no fue invitada–, y más esperan más de 40 jefes de Estado y de gobierno. presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silvapor colombiano, gustavo petroy cubano, Miguel Díaz-Canelasistirán a la cumbre, según la organización.
Igualmente espera estar al primer chino Li Qiang, en la secretaría del Tesoro de Estados Unidos Janet Yellen, en la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen y la vicepresidenta del gobierno español Nadia Calviño.
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La ciudad ocurrirá en un contexto de desconfianza hacia los países del Sur, que se quejan de que las naciones del Norte dicen no tener dinero para ayudar en la lucha contra el cambio climático y la pobreza, pero sí para apoyar a Ucrania o reflotar bancos norteamericanos.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
«Está muy bien hablar de la arquitectura financiera internacional, pero necesitamos plazos, y de momento no los estamos viendo», dijo a la AFP. Sara Jane Ahmedconsejera financiera del V20, un grupo de 58 países vulnerables, que alguna vez incluyó naciones de América Latina y el Caribe, entre Colombia, Costa Rica y Honduras.
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“Si hay que preocuparse por todo en la década de 2030, será mucho más duro y las soluciones serán más difíciles”, planteó.
En V20 hay 11 países de América Latina y el Caribe, entre ellos Costa Rica, Colombia, Honduras y Nicaragua.
Las necesidades son inmensas. Un grupo de expertos independientes creado por iniciativa de la ONU estimó que para 2030 los países en desarrollo, excluyendo a China, deberían estar invirtiendo más dos billones de dólares anuales para responder a la crisis climática.
Tasa al comercio marítimo
Está muy bien hablar de la arquitectura financiera internacional, pero necesitamos plazos, y de momento no los estamos viendo.
Más concretamente, la presidencia francesa quiere darle «impulso político» a la idea de una tasa internacional a las emisiones de carbono del comercio marítimo, a pocos días de una importante reunión de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Según los expertos, dicha tasa podría aportar 20.000 millones de dólares al año. Los debates bordearon otras iniciativas, como la idea de suspender el pago de la deuda en caso de desastre natural, que defendió la primera ministra de Barbados, Mia Mottley.
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También se trata de la mesa la idea de un gravamen internacional a las transacciones financieras, que tiene muy pocas opciones de concretarse.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representado por su presidente Ilan Goldfajn, y otras instituciones regionales serán invitadas a incrementar su capacidad de desarrollo temprano, ya que el Banco Mundial aportará más de 50.000 millones de dólares durante la próxima década al país que lo necesiten.

Kristalina Georgieva, directora del FMI.
Fabrice COFFRINI / AFP
El nuevo presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, estará en París, al igual que la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.
Entre la «caja de herramientas» de posibles soluciones, estaba precisamente la idea de recibir 100.000 millones de dólares en derechos especiales de Giro, la moneda de reserva del FMI.
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Ambiente y realidad
“El mérito de un evento de este tipo está en poner muchos asuntos en el centro de las conversaciones internacionales, y en sacarlos de su nicho”, dijo a la AFP Louis-Nicolas Jandeaux, de oenegé Oxfam.
No terco, Jandeaux incidió en «el defase entre la ambición inicial y la realidad».
Friederike Roder, de Global Citizen, una organización internacional de lucha contra la pobreza extrema, dijo que una señal de aliento en la cita de París sería que los pays ricos demuestren que son capaces de cumplir sus promesas.
Entre ellos, el coste de llevar 100.000 millones de dólares anuales a los países más vulnerables para ayudar a reducir las emisiones y adaptarse al clima climático, uno que se anunciará para 2020 y no acumulará este año, contra muy detraso.
AFP

