El enviado de China a Ucrania pidió el viernes a otros gobiernos que «dejen de enviar armas al campo de batalla» y celebren conversaciones de paz, pero no dio indicios de que su viaje a la región haya tenido algún impacto en el progreso hacia un acuerdo.

El llamado de Li Hui se produjo cuando Washington y sus aliados europeos intensificaron las entregas de misiles, tanques y otras armas a las fuerzas ucranianas que intentan recuperar el territorio ocupado por Rusia.

El gobierno del líder chino, Xi Jinping, dice que es neutral y quiere mediar, pero ha respaldado políticamente a Moscú.

«China cree que si realmente queremos poner fin a la guerra, salvar vidas y lograr la paz, es importante que dejemos de enviar armas al campo de batalla, de lo contrario, las tensiones solo aumentarán», dijo Li a los periodistas.

Li visitó Ucrania, Rusia, Polonia, Francia, Alemania y la sede de la Unión Europea en un viaje del 15 al 28 de mayo.

Los analistas políticos vieron poco probable que la iniciativa china progrese, pero le da a Beijing la oportunidad de expandir su papel diplomático global.

Beijing publicó un borrador del plan de paz en febrero, pero los aliados de Ucrania han insistido en que el presidente Vladimir Putin primero debe retirar las fuerzas rusas.

China ve a Moscú como un socio diplomático y militar que se opone al dominio de Estados Unidos en los asuntos globales. Beijing se ha negado a criticar la invasión y ha utilizado su estatus como uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para desviar los ataques diplomáticos contra Rusia.